
El fin de la inversión. ¿Para qué invertir?

- Inversión a corto plazo (1-3 años) (Vacaciones especiales)
- Inversión a medio plazo (3-5 años) (Invertir para la universidad de tus hijos)
- Inversión a largo plazo (+5 años) (Rentas para libertad financiera)
Obviamente es una aproximación y un ejemplo porque invertir para la universidad de tus hijos puede ser un objetivo de inversión a largo plazo por ejemplo. Todo ello dependerá de la cuantía que necesites y del tiempo que tengas por delante. Lo que tienes que tener claro es esa clasificación de horizontes temporales en una primera aproximación. ¿Cuánto tiempo crees que necesitas para lograr tu objetivo? Sino lo conoces con exactitud no te preocupes, sólo una aproximación, ya le pondremos números en el siguiente punto.
Pero antes de acabar hay que saber un poco más de ti. Si te vas a convertir en inversor necesitas saber cómo el tipo de inversor que eres. No hay dos personas iguales ni dos inversores iguales, por lo que debes conocer cuál es tu perfil inversor. Es un ejercicio de reflexión bastante importante y que requiere tiempo en el que a través de unas preguntas se determina tu perfil de inversor. No hay un número exacto de perfiles, básicamente pueden resumirse en 3 aunque depende del tipo de escala que se aplique:
- Conservador: Personas con poca aversión al riesgo, prefieren ganar menos a cambio de obtener un plus de seguridad.
- Dinámico: Una mezcla de equilibrio entre el riesgo a asumir y lo que puedes obtener. A medio caballo entre Conservadores y Agresivos.
- Agresivo: Personas que esperan un retorno alto de sus inversiones. Inversión en productos más agresivos y volátiles.
Una vez descritos me gustaría indicarte que este perfil estará en gran parte condicionado por tu experiencia previa en productos financieros y tu edad. Normalmente a más juventud más agresividad en tu perfil y viceversa y esto también tendrás que tenerlo en cuenta en tu evolución, este perfil no está escrito en piedra, debe evolucionar contigo.
Aquí hemos visto el horizonte temporal y tu perfil de inversor que están íntimamente relacionados, ya que esas escalas normalmente coinciden. Si tu inversión es a largo plazo por ejemplo es más eficiente un perfil inversor agresivo ya que a largo plazo ganarás más que con un plan de inversión conservador, esto no es 100% relacionable pero muchas veces acaba coincidiendo. El tiempo actúa como un agente corrector y si quieres pagarte tus vacaciones (corto plazo) lo más inteligente es invertir en un producto más conservador y menos volátil para no ponerlas en peligro.
El importe a invertir. ¿Cuánto invertir?

Para determinar ese excedente tendrás que medir tus ingresos y gastos para saber lo que no necesitas a corto y medio plazo. Sabrás qué porcentaje de ingresos y qué cuantía puedes dedicar a tus inversiones. También es recomendable y yo diría que casi obligatorio es que antes de lanzarte a invertir, hayas construido un colchón de seguridad para tener cubierto posibles emergencias durante el camino. Por muy bien que midas tus ingresos y gastos una emergencia puede llegar en cualquier momento y ésta no debería afectar a tu plan de inversión.
Aquí me gustaría darte un consejo al que después también haré referencia, sé conservador en el importe. Es decir, si sabés que puedes invertir 200€ al mes, invierte un poco menos, no creo que sea buena idea jugar al límite en este importe. Es preferible dedicar un poco de excedente en una cuenta remunerada por ejemplo que un mes aportar 220€ y otros 180€.
También quiero indicarte que no es lo mismo la inversión inicial que la inversión periódica que debes hacer (no te preocupes, lo veremos en el punto 4). Y es que normalmente el importe inicial es bastante superior a las inversiones temporales. Antes de ir al punto 4 es importante que conozcas que necesitarás aportaciones periódicas para que tu plan funcione. El tiempo hará el resto así que paciencia.
El vehículo de inversión ¿Dónde invertir?

Productos de renta fija (Perfil conservador)
Los productos de renta fija están indicados para los perfiles más conservadores. Bonos y obligaciones emitidos a un plazo fijo de tiempo en el que te pagan un interés acordado. Los hay de muchos plazos y los más conocidos son los bonos de renta fija de entidades públicas. De esa manera puedes comprar bonos de renta fija de Alemania, España y otros países. Todo esto da una seguridad muy importante a los inversores que confían en estos productos. Te sientes respaldado por entidades públicas así que son de las inversiones más seguras que existen.
El funcionamiento es parecido a un depósito bancario, un interés fijo que suele ser pequeño ya que es un perfil conservador. Los productos de renta fija ponen el equilibrio en carteras agresivas actuando para equilibrar la cartera en periodos de máxima volatilidad. Al ser productos conservadores suelen ser muy estables en el tiempo. Hay una regla no escrita en la que indica que el porcentaje de renta fija de tu cartera debe coincidir con tu edad. A medida que vayas creciendo irás ajustando este porcentaje. Creo que es una orientación como primer punto de partida, en cualquier caso le prestaría más atención al perfil de inversor para definir tu estilo de cartera.
Fondos de inversión (Todo tipo de perfiles)
Los fondos de inversión son probablemente el vehículo de inversión más conocido. Son productos de inversión colectiva que suelen estar diversificados y que gozan de un tratamiento fiscal beneficioso en España. Los fondos se pueden traspasar entre sí sin tener que pasar por hacienda, lo que le convierte en un producto interesante. Hay multitud de fondos y varias formas de clasificarlos pero voy a darte dos clasificaciones que son las que considero clave.
Fondos de gestión activa
Son fondos gestionados por un profesional que se encarga de decidir dónde y en qué se invierte. Va tomando decisiones en función de sus conocimientos y del momento del mercado. Estos fondos tradicionales suelen cobrar más comisiones y tener más costes que los fondos de gestión pasiva. A más comisiones la rentabilidad suele ser menor, además de eso hay bastantes estudios que indican que la mayoría de los fondos de gestión activa no baten a la gestión pasiva. Personalmente creo que hay grandes fondos de gestión activa y que hay de todo, no todos son malos y hay algunos bastante rentables. La gestión activa vs pasiva es un gran debate entre los inversores.
Fondos de gestión pasiva
Estos fondos replican a un índice bursátil y a seguir su comportamiento a lo largo del tiempo. Hay fondos de gestión activa para todos los gustos, los que replican al IBEX35 en España, al NASDAQ en USA y así con una multitud de índices. Su ventaja es que son más baratos, el tener que replicar los índices les quita costes y esto va en beneficio de su rentabilidad. Hay muchos inversores, entre los que destaca Buffet que prefieren este tipo de gestión para personas normales no profesionales. Este tipo de fondos entre los que destacan los fondos VANGUARD se están abriendo paso en España recientemente.
Inversión Buy&Hold
En este tipo de inversión se compran directamente las acciones de las empresas en los diferentes mercados. La idea de esta forma de inversión es comprar acciones de empresas estables y rentables que pagan un dividendo creciente. De esa manera te aseguras una renta periódica y a la larga conseguirás además que esas acciones valgan más en el futuro. Esto será así si has escogido las mejores empresas mediante el análisis fundamental y en menor medida mediante el análisis técnico. Las empresas no se venden nunca a no ser que los fundamentales de la empresa se hayan dañado, de ahí el nombre de la estrategia. Esta estrategia es como tener una granja de vacas que dan leche (dividendos) y que en futuro pueden ser usadas como carne (empresas con fundamentales deteriorados que no sirven) con la diferencia de que cada vez darían más carne y más leche. La idea aquí es vivir de la producción de leche. Esta forma de inversión requiere conocimientos elementales de análisis fundamental y tener mucha paciencia porque el tiempo es un factor importantísimo.
Inversión en valor
Otra forma común de invertir cuando se invierte en acciones. La idea simple, comprar buenas empresas que estén infravaloradas y venderlas cuando estén caras. La idea es tan buena como difícil de llevar a cabo, todo inversor independientemente de la estrategía desea comprar barato y vender caro. Esta estrategia es la más difícil de implementar porque requiere de más formación y porque tendrás capaz de ser de vender en el momento alto del ciclo. Si ya es difícil comprar, más difícil es vender en mi opinión. Por ello recomendaría esta estrategia para fondos de inversión que usan esta forma de invertir. Pagar más comisiones a profesionales que pueden detectar este tipo de momentos de compra / venta puede ser rentable. Una inversión que está totalmente de moda y en pleno apogeo.
Una vez descritas las que considero las principales formas de inversión lo positivo es que no tienes que decantarte por una. Considero que la mejor inversión es la que está diversificada en productos y estilos, así no tienes todos los huevos en la misma estrategia. Una diversificación total de productos conservadores / agresivos que inviertan en todo el mundo. Eso unido al tiempo y a las aportaciones temporales serán los mejores ingredientes para conseguir un gran plan de inversión.
El plan de inversión ¿Cómo y cada cuánto invertir?

Al hacer este calendario de aportaciones temporales tendrás que tener en cuenta tus gastos e ingresos al detalle. La idea es hacer aportaciones automáticas y olvidarse en el caso de los fondos y en el caso de las acciones depositar el dinero en el bróker (cuenta para invertir en acciones). Creo que el plan de inversión debe requerir poco tiempo y estar lo más automatizado posible. No tiene sentido estar pendiente a diario de los productos de inversión.
Por muy conservador que sea tu estilo los productos de inversión son volátiles, cambian su valor a lo largo del tiempo. Es dinero que no necesitas y que te permitirá vivir mejor el día de mañana, no tiene sentido mirar a diario cuanto vale tus acciones o fondos, necesitarás armarte de valor y paciencia. Roma no se construyó en dos días y no te vas a hacer rico de la noche a la mañana, no es el espíritu de este blog ni quiero engañar a nadie. Las promesas de dinero fácil no se corresponden con la realidad.
De lo que se trata es de adoptar un plan que puedas llevar a la práctica, que sea sencillo y que sepas ejecutarlo. Uno de los mejores consejos que puedo darte es que dejes al tiempo que trabaje, haz tu calendario, cumple con esas tareas y sigue el camino. Obtendrás la recompensa con el tiempo, pero antes de empezar deja antes en el calendario algunos meses para el siguiente punto.
La formación para invertir ¿Qué hay que saber para invertir?

Formación de tu estrategia.
Tendrás que conocer los fundamentos necesarios de la estrategia que vas a adoptar, y que te he descrito brevemente en el punto 3 donde te hablaba de los vehículos de inversión. No se trata de conocer todos los detalles de tu estrategia, pero si unos conocimientos mínimos. En este sentido es importante que tan malo es no tener nada de formación como querer saberlo todo y no lanzarse nunca a invertir. No puedes caer en la parálisis por análisis al absorber esos nuevos conocimientos, aprende lo importante y sigue.
Si crees que por ejemplo comprar acciones es tu estrategia una buena manera de seguir es abrir una cuenta demo gratuita en un broker. Operarás como si fuera dinero real sin serlo, esto te permitirá aprender y saber cómo funciona un broker y su operativa. Hay algo que debes saber independientemente de tu estrategia “Vas a cometer errores de inversión”. Independientemente de tu formación y plan los cometerás, lo importante es aprender de ellos para no repetirlos y ahí tanto la formación como la experiencia juegan un papel crucial.
Formación psicológica
Otra formación incluso más relevante es la formación psicológica, puedes ser un crack en tu estrategia pero si te dominan el miedo o la codicia tu plan está destinado al fracaso. Se dice que el miedo y la codicia mueven los mercados, y no falta razón en esta frase. Las mejores mentes están en la bolsa, personas formadas en economía pero sobre todo unos gestores increíbles de emociones.
Vender cuando el pánico invade los mercados y vender cuando has ganado un poco con tu inversión son dos grandes errores. Tendrás que controlar tus impulsos y en muchas ocasiones iras a contracorriente. Hacer caso al telediario o a las noticias por ejemplo puede ser tu perdición, ya que sólo destacan los hundimientos y permanecen callados en las subidas. Es más ese será el mejor momento para comprar lo que quieres a un precio menor. Es difícil apretar pensar en comprar cuando la mayoría vende o viceversa pero eso es lo que identifica a un buen inversor, elegir ese momento es tener la psicología adecuada.
Productos para invertir ¿Cuál el más adecuado? ¿Quién lo ofrece?

Los más comunes son las cuentas de fondos de inversión y los brókers para comprar acciones. Básicamente consisten en cuentas bancarias especiales que te permiten hacer diferentes operativas. La diferencia con las cuentas bancarias también están en la competencia, normalmente todos los bancos ofrecen productos para inversión aunque en la inversión hay agentes especializados. Esto no es ni bueno ni malo, si que es cierto que al centrarse en un ámbito los productos y condiciones puedan ser mejores.
Lo que tienes que tener claro es que el producto tiene que ser acorde a la estrategia elegida. Imagina que quieres convertirte en un Buy&Hold, en ese caso necesitas eliminar las comisiones de custodia y mantenimiento (comisiones por tener las acciones y tener el broker abierto). Por contra si eres inversor en value harás muchas operaciones de compra / venta y tendrán una importancia mayor para ti. Son solo unos ejemplos pero que pueden ilustrarte. Busca un producto que se adapte a ti como inversor y a tu plan.
Para finalizar con este punto indicarte que también es una gran idea diversificar en productos. Tu plan tendrá varios productos y puede que necesites varias entidades o bancos, eso además de no ser un problema es bueno porque también estarás diversificando en entidades. Los productos de inversión serán compañeros tuyos de viaje durante mucho tiempo, toma tus precauciones al elegir y evita malas decisiones, es mejor tardar más en escoger que cambiar a medio camino.
El inicio como inversor y el factor tiempo. ¿Hasta cuándo invertir?

El final del plan debe llegar cuando has conseguido ese objetivo que te marcaste, tienes ese dinero que te permite hacer eso que has definido. Si es un plan corto puedes volver a empezar un plan nuevo y podrás ir más deprisa ya que tienes experiencia y conocimientos previos.
Lo bueno de los planes más largos es que te permiten acumular más capital y obtener más ganancias con tu capital debido al interés compuesto. El interés compuesto es una fórmula matemática que hace que los rendimientos de tu inversión (fondos o rentas de dividendos) que se reinvierten en el tiempo valgan cada vez más y más. A más capital y tiempo esta progresión matemática funciona mejor, lo que hará que multipliques tu capital, lo más importante de esta fórmula es el tiempo así que actúa rápido.
Precisamente muchos inversores en el desarrollo de su plan se arrepienten de no haber empezado antes. Yo creo que nunca es tarde para empezar y que independientemente del fin de inversión lo importante es tener un objetivo claro y llevarlo a la práctica, corregir errores que surjan y aprender y continuar, no hay otra forma.
Conclusiones
Al final me he extendido algo más de la cuenta pero quería explicarte los fundamentos de esta receta y no dejarme nada importante, este plan de inversión que debe llevarte a tu objetivo. Con esta receta deberías progresar en ese camino o al menos poner las primeras piedras de tu andadura. Recuerda que este plan debe ser personalizado, debe responder a tu perfil como inversor y a tu capacidad tanto económica como formativa.
Debes ser tú el que determine cuándo empezar y terminar este plan. También aprenderás y disfrutarás en el camino al estar trabajando en algo totalmente personal y en un objetivo importante. Y una de las principales cosas es que pierdas el temor a equivocarte, tómate esos errores de inversión como parte del proceso. Así estoy seguro que te costará menos esfuerzo.
Ahora te toca a tí, a reflexionar sobre ese plan o a darle vueltas si ya lo estabas pensando. ¿Te ha gustado la receta? ¿La consideras sencilla? ¿Qué añadirías? Te leo en los comentarios, ha sido un placer prepararla para tí